64.000 inmigrantes llegaron de una manera irregular a España durante 2024. la gran mayoría desembarcó por vía marítima. Así lo subrayó el ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ayer martes, asegurando que “España tiene claro que los esfuerzos de todos deben centrarse en desarrollar una política migratoria preventiva, basada en la cooperación con países de origen y tránsito, con fines preventivos; es prioritario apoyarnos mutuamente y aunar esfuerzos, porque sólo así será posible lograr una migración legal, ordenada y segura”.
Grande-Marlaska inauguró ayer martes en Madrid el Congreso Mundial de Seguridad Fronteriza 2025, que hasta el próximo jueves reúne en la capital española a numerosos representantes de agencias internacionales, Policía Nacional y Guardia Civil para debatir las políticas actuales y futuras, así como las tecnologías nuevas y en desarrollo aplicables en materia de control y seguridad de las fronteras.
El ministro puntualizó que esas entradas no son consecuencia de un deficiente control de fronteras sino de la aplicación del Derecho Internacional del Mar. También ha recordado que la amplia movilidad transfronteriza existente en la actualidad permite una gran fluidez en las transacciones económicas y comerciales, pero al mismo tiempo facilita la actuación de organizaciones dedicadas al narcotráfico, el tráfico de armas, la trata de seres humanos o el desplazamiento de personas para cometer, planear o prepararse para la comisión de actos terroristas o retornar tras haber participado en conflictos armados.
Frente a esos desafíos, España considera que “poder contar con la cooperación internacional, las tecnologías más innovadoras y una asignación estratégica de los recursos nos ayuda a gestionar nuestras fronteras de manera eficaz, a luchar contra el terrorismo y el crimen organizado, al tiempo que abordamos el fenómeno de la migración irregular”, ha señalado Grande-Marlaska.
“Para hacer frente a este desafío hemos contado con la cooperación de nuestros socios africanos en el Mediterráneo y la fachada atlántica; sin este esfuerzo conjunto, las cifras habrían sido significativamente mayores”, ha añadido Grande-Marlaska, que ha insistido en que España propugna la gestión de la inmigración irregular “con un enfoque integral y equilibrado que combina prevención en origen, control, disuasión y cooperación internacional”.









