En Marruecos, las protestas pacíficas protagonizadas por la Generación Z siguen extendiéndose por las principales ciudades como Rabat y Casablanca, con jóvenes que reclaman medidas urgentes en sanidad, educación, creación de empleo y lucha contra la corrupción. Las manifestaciones, lideradas por colectivos como GenZ 212, han estado marcadas por un creciente número de detenciones en los últimos días, la mayoría de los detenidos fueron liberados en su momento.
Ante esta situación, Amnistía Internacional España instó a las autoridades marroquíes a garantizar el derecho a la protesta pacífica, subrayando la necesidad de liberar de forma inmediata e incondicional a todas las personas detenidas por ejercer ese derecho. La organización pidió que se atiendan las demandas legítimas de la juventud en materia de derechos sociales, económicos y culturales, y que se actúe con la máxima moderación evitando cualquier uso excesivo o ilegal de la fuerza.
En la misma línea, la ONU, a través de su portavoz Farhan Haq, reivindicó el respeto a los derechos a la libertad de expresión y de protesta pacífica en Marruecos, recordando que son pilares fundamentales de cualquier sociedad democrática. “Queremos asegurarnos de que el derecho de todos a la libertad de expresión y a la protesta pacífica se respetan por completo”, señaló el representante del Secretario General en declaraciones recogidas por EFE.
Los disturbios registrados ayer martes en ciudades como Agadir y Oujda no benefician a nadie. Estos episodios de violencia manchan la imagen de unas protestas mayoritariamente pacíficas y corren el riesgo de legitimar el uso de la fuerza por parte de las autoridades públicas, desviando la atención de las demandas sociales que dieron origen a las movilizaciones.
La defensa de los derechos debe realizarse siempre en un marco pacífico, respetando tanto las libertades fundamentales como la seguridad de la ciudadanía.









