Un total de 54 menores marroquíes no acompañados llegaron a nado durante la noche del viernes a Ceuta, accediendo por las zonas de El Tarajal y Benzú, según informaron este sábado fuentes oficiales españolas. Las condiciones meteorológicas adversas habrían facilitado el cruce hacia Ceuta.
La Guardia Civil española desplegó patrullas en los tramos costeros más vulnerables de la frontera sur y realizó varios rescates durante la noche, interviniendo tanto en casos de menores como de adultos. La Policía Local también fue activada con el objetivo de localizar a posibles menores no registrados, según El País.
Los recién llegados se suman a los 460 menores que ya se encuentran bajo tutela de la administración local, lo que sitúa al sistema de acogida al borde de su capacidad, según las versiones de las autoridades de la ciudad de Ceuta, gobernada por la derecha española. Los menores han sido entregados a los dispositivos de protección de la ciudad.
Ante la apuesta del PP para radicalizar su discurso acerca de la inmigración con fines electorales, el Gobierno de Ceuta (del PP) solicitó de nuevo la intervención urgente del Ejecutivo central, subrayando que la situación es “crítica” y calificándola como “una cuestión de Estado”. Las autoridades de Ceuta temen, a su juicio, que este fenómeno aumente en los próximos días, recordando que el año pasado más de 300 menores cruzaron a nado hacia la ciudad, provocando un colapso en los recursos de acogida, agregó El País.
El Gobierno ceutí espera que el proceso de reubicación anunciado por la ministra española de Juventud e Infancia, Sira Rego, previsto para iniciar el 28 de agosto, permita aliviar la presión actual. Este plan contempla el traslado de 4.400 menores desde Ceuta y Canarias hacia la Península Ibérica, según las mismas fuentes.









