El Ministerio del Interior de Marruecos reveló un balance detallado de los hechos que acompañaron las protestas de la Generación Z en la noche del martes 30 de septiembre de 2025, que estuvieron marcados por actos de violencia y disturbios en varias ciudades y provincias del Reino. Estos enfrentamientos provocaron la lesión de 263 miembros de las fuerzas públicas y 23 ciudadanos con diferentes grados de gravedad, además de daños en 142 vehículos pertenecientes a las fuerzas públicas y 20 coches particulares, así como el asalto a instituciones, comercios y bancos.
Balance por prefecturas y provincias:
- Inezgane Ait Melloul: 69 agentes heridos, daños en 3 vehículos de las fuerzas públicas y 4 coches particulares, destrucción de 3 agencias bancarias, una agencia de seguros, una farmacia y varios comercios.
- Oujda Angad: 51 agentes heridos, daños en 40 vehículos y destrozos en dos comercios.
- Skhirat Témara: 44 agentes heridos, daños en 47 vehículos de las fuerzas públicas y 13 coches particulares.
- Beni Mellal: 28 agentes heridos, daños en 7 vehículos de las fuerzas públicas.
- Errachidia: 13 agentes heridos, daños en 8 vehículos.
- Berkane: 10 agentes heridos, daños en 12 vehículos de las fuerzas públicas.
- Tiznit: 8 agentes heridos, un coche particular dañado.
- Kenitra: 8 agentes heridos.
- Chtouka Ait Baha: 5 agentes heridos, daños en 12 vehículos.
- Rabat: 5 agentes heridos.
- Guelmim: 5 agentes heridos, un coche particular dañado.
- Nador: 4 agentes heridos, daños en 10 vehículos.
- Jénifra: 4 agentes heridos.
- Mequinez: 4 agentes heridos, daños en un vehículo de las fuerzas públicas.
- Uarzazat: 2 agentes heridos.
- Casablanca: 2 agentes heridos, un coche particular dañado.
- Tarudant: 1 agente herido, un coche dañado.
El Ministerio del Interior precisó que los incidentes también provocaron el asalto a varias agencias bancarias e instituciones comerciales en Ait Amira, Inezgane, Agadir, Tiznit y Uchda, además de la obstrucción del trabajo de una ambulancia en la ciudad de Uchda.
El Ministerio afirmó que las autoridades públicas trataron los acontecimientos dentro del marco legal, subrayando su compromiso con la garantía del ejercicio de los derechos y libertades en su marco legítimo, al tiempo que harán frente con firmeza a cualquier acto de violencia o vandalismo que amenace la seguridad y el orden públicos.









