El segundo trimestre de 2025 dejó más de 184.000 mensajes de odio detectados en redes sociales, la mayoría dirigidos contra personas originarias del norte de África y musulmanas. Solo en julio, tras los sucesos ocurridos en Torre-Pacheco (Murcia), se superaron los 190.000 contenidos, lo que evidencia un repunte alarmante en este tipo de discursos, según el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), dependiente del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
Los datos, recopilados por el sistema de inteligencia artificial FARO, muestran que entre abril y junio de este año se registraron 184.096 contenidos de odio, de los cuales únicamente el 34% fue retirado por las plataformas. Estos mensajes se intensificaron en momentos de gran repercusión mediática, como Eurovisión o la final de la Champions League, y se centraron en narrativas sobre inseguridad, integración cultural y ayudas sociales. En este periodo, el 73% de los mensajes tuvo como blanco a personas del norte de África, porcentaje que ascendió al 86% en julio.
El informe destaca que la deshumanización sigue siendo el patrón dominante (54%), mientras que un 24% presenta a las personas migrantes como amenaza, un 12% incita a su expulsión, y entre un 4% y un 5% aboga directamente por la violencia. Además, el 88% de los mensajes contenía lenguaje explícitamente agresivo. Aproximadamente un 20% utilizó códigos cifrados para esquivar la detección automática.
El ámbito deportivo, y en particular el fútbol, aparece como un terreno especialmente fértil para estas narrativas xenófobas. “Más allá de los insultos directos a futbolistas, estos mensajes reflejan tensiones sociales más amplias, donde el deporte funciona como un escenario simbólico para reproducir estereotipos y prejuicios”, señala el OBERAXE. La recurrencia de mensajes durante partidos y competiciones confirma, según la institución, que los eventos deportivos actúan como detonantes que amplifican sentimientos de exclusión hacia determinados colectivos.
En el avance publicado sobre el mes de julio, el Observatorio advierte también de un resurgimiento de mensajes de odio contra niños, niñas y adolescentes no acompañados, que representan ya un 4% del total. Paralelamente, se detecta un aumento de los contenidos que incitan abiertamente a la violencia, pasando del 3% en junio al 12% en julio, lo que supone un salto cualitativo en la radicalidad del discurso.
Según OBERAXE, la rápida difusión de bulos y contenidos manipulados en redes sociales ha favorecido la propagación de estereotipos negativos, alimentando la percepción de inseguridad y debilitando la cohesión social. El organismo advierte de que la intensificación del discurso de odio, especialmente tras los incidentes de Torre-Pacheco, supone una grave amenaza para la convivencia democrática en España.









