En el marco del Salón Internacional de Agricultura de Mequinez (SIAM), el ingeniero agrícola, Ferran Bonet Villoria, representante de la empresa española Bovi, detalla su participación en esta cita internacional y analiza en esta entrevista concedida al diario marroquí Mares30 el potencial del mercado marroquí para la innovación agrícola.
Pregunta: ¿Qué representa para ustedes, como empresa española, participar en el Salón Internacional de Agricultura en Mequinez?
Respuesta: Para nosotros es muy importante. Es una gran oportunidad para mostrar toda la tecnología disponible y, sobre todo, para los países extranjeros como España, que venimos con un pabellón oficial a exponer nuestros productos y nuestras innovaciones. Es una muy buena muestra de la oferta y del tipo de soluciones que podemos aportar para mejorar y tecnificar la agricultura marroquí.
Pregunta: ¿Su empresa está instalada en Marruecos o trabajan con socios locales?
Respuesta: Nosotros trabajamos con empresas marroquíes. No tenemos una filial en Marruecos por la tipología de nuestros productos. Nuestra estrategia está más orientada a colaborar con empresas locales. De hecho, entramos en el mercado marroquí desde 1994 con nuestra gama de pulverizadores agrícolas manuales. Desde entonces, y con el desarrollo muy rápido de la agricultura en Marruecos, hemos ampliado nuestra oferta con nuevas soluciones.
Pregunta: ¿Cómo valora el mercado marroquí? ¿Existe interés por los productos españoles?
Respuesta: Marruecos es un gran mercado para cualquier empresa española. Desde hace muchos años, numerosos empresarios españoles han invertido aquí, especialmente en el cultivo de plantas hortícolas y frutos rojos. A partir de ahí, la agricultura marroquí ha evolucionado mucho y sus productos se exportan a Europa. Como país vecino, España está en una posición privilegiada para aportar tecnología agrícola que acompañe este crecimiento.
Pregunta: ¿Puede explicarnos en qué consisten las técnicas que presentan para el atado de plantas?
Respuesta: Nosotros ofrecemos una gama de productos para el atado y la fijación de plantas, tanto en viña —en sistemas como la pérgola— como en frutales, olivo o almendro, especialmente en sistemas intensivos y superintensivos. En los últimos años, Marruecos ha experimentado un desarrollo muy rápido en el cultivo del olivo con estos sistemas modernos, y nuestros materiales se adaptan perfectamente porque permiten fijar la planta sin causarle ningún daño, contribuyendo así a mejorar y aumentar la producción.









