Sara Bouchtarouif
Si se confirma sería el mejor regalo de Marruecos al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, con motivo del nuevo año. Un acuerdo que se espera en España como agua de mayo. Un acuerdo que está por caer.
Después de dos años y ocho meses de complejas negociaciones, España y Marruecos se acercan finalmente a la apertura de las aduanas de Ceuta y Melilla, dos enclaves estratégicos para los dos Reinos, que han sido objeto de numerosas disputas comerciales y diplomáticas en los últimos años.
Esta apertura se enmarca dentro de un acuerdo alcanzado en abril de 2022, durante la visita del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a Rabat. A pesar de los avances, la fecha exacta de la apertura sigue siendo incierta, ya que, aunque inicialmente se esperaba que ocurriera el 2 de enero de 2025, aún se están ultimando detalles logísticos y documentales, según un informe del diario ElPaís.
Un acuerdo largamente esperado
La reapertura de la aduana de Melilla y la creación de una nueva en Ceuta son el resultado de una reconfiguración de las relaciones comerciales entre España y Marruecos, que ya no se basarán en el comercio atípico (a menudo considerado contrabando), que caracterizó el intercambio de mercancías entre estos territorios durante años. El acuerdo llega después del apoyo español al Plan de Autonomía para el Sahara. Ahora España apoya públicamente la propuesta marroquí de autonomía para esta región, un movimiento que fue interpretado como una contrapartida a la mejora de las relaciones comerciales, según la prensa española.
El acuerdo inicial contemplaba la apertura de las aduanas para fomentar el comercio legítimo y regular, sin embargo, el proceso se ha visto marcado por numerosos retrasos y tensiones. Las autoridades españolas han mostrado su frustración debido a que los plazos establecidos en varias ocasiones no se han cumplido, lo que ha retrasado el inicio del intercambio comercial oficial. Marruecos siempre ha subrayado que cumplirá con lo pactado en las dos declaraciones del 7 de abril de 2022 y febrero de 2023 en Rabat, pero se necesita superar algunos problemas técnicos.
Restricciones y polémicas sobre el contenido del acuerdo
A pesar de las expectativas, la apertura de las aduanas se enfrentó a varios desafíos, especialmente en lo que respecta al tipo de productos que podrán ser exportados. Según el acuerdo alcanzado, el comercio se limitará a productos específicos, con Marruecos exportando principalmente productos frescos, como frutas, verduras y pescados, así como áridos. Por su parte, España podrá exportar productos de higiene y limpieza, electrodomésticos y productos electrónicos, los cuales no se fabrican en Ceuta o Melilla. Sin embargo, las exportaciones estarán sometidas a estrictos controles y requisitos sanitarios, y no se permitirán grandes volúmenes ni el uso de vehículos de carga pesada, lo que limita significativamente el volumen de intercambio comercial, explicó El País.
El intercambio será extremadamente limitado en su fase inicial, con un solo camión diario autorizado a cruzar la frontera en cada sentido. Además, los camiones deberán ser no articulados (sin remolque), y los envíos deberán estar preenvasados y cumplir con las normativas de las autoridades sanitarias marroquíes. Las aduanas operarán de 10:00 a 16:00 horas y estarán cerradas en los días festivos de ambos países, lo que también limita la capacidad operativa.
Uno de los puntos más controvertidos ha sido la interpretación del acuerdo por parte del presidente de Melilla, Juan José Imbroda, quien expresó su preocupación sobre el impacto que podría tener sobre la soberanía comercial de la ciudad. Según Imbroda, las medidas acordadas podrían poner en riesgo el comercio local, ya que las mercancías importadas solo podrán ser comercializadas si se producen en Melilla, lo que limitaría las opciones de los comerciantes melillenses.
El futuro del comercio entre Ceuta, Melilla y Marruecos
Con el acuerdo sobre la mesa, el principal objetivo de ambas partes es regularizar el comercio entre las ciudades y Marruecos, sustituyendo el comercio ilegal por un sistema más transparente y ordenado. Sin embargo, la incertidumbre sigue siendo palpable, ya que se desconoce cómo evolucionarán las relaciones comerciales a medida que las aduanas comiencen a operar oficialmente. En particular, las autoridades marroquíes aún no han clarificado cómo afectará este nuevo régimen a los viajeros que crucen la frontera, ya que actualmente no se permite el paso de productos adquiridos en el lado español, agregó la misma fuente.
A pesar de estos obstáculos, las autoridades españolas siguen trabajando para garantizar que la apertura de las aduanas sea una realidad en el corto plazo. La reapertura de la aduana de Melilla y la creación de una nueva en Ceuta no solo tendrá un impacto económico en ambas ciudades, sino también en las relaciones diplomáticas entre España y Marruecos, que se han visto reforzadas por este acuerdo.
En resumen, aunque el acuerdo para la apertura de las aduanas es un paso positivo hacia la normalización del comercio entre Ceuta, Melilla y Marruecos, las expectativas siguen siendo moderadas. El volumen del intercambio será inicialmente pequeño y estará sujeto a limitaciones severas, lo que implica que aún queda un largo camino por recorrer para que esta iniciativa tenga el impacto esperado.









