La Comunidad de Madrid controlada por la derecha y la ultraderecha ha anunciado su retirada del Programa de Enseñanza de Lengua Árabe y Cultura Marroquí a partir del curso escolar 2025/26, una decisión que ha generado preocupación entre las familias marroquíes residentes en la región y que pone en entredicho el compromiso institucional con la integración cultural y lingüística.
En una carta enviada al Ministerio de Educación, el Gobierno regional, presidido por el Partido Popular, ha justificado esta medida alegando “falta de garantías para el adecuado funcionamiento del programa”, según EFE.
Sin embargo, la decisión llega después de una campaña de presión sostenida por el partido de extrema derecha VOX, que ha hecho de la eliminación de este programa una de sus principales reivindicaciones parlamentarias.
El programa —vigente desde 1985 en virtud de un acuerdo entre el Reino de Marruecos y España— permite que alumnado de origen marroquí acceda, de forma voluntaria y gratuita, a clases extracurriculares de lengua árabe y cultura marroquí impartidas por profesores funcionarios marroquíes. En Madrid, durante el curso 2024/25, fue desarrollado en 70 centros educativos, alcanzando a más de 1.400 alumnos.
Lejos de reconocer el valor del plurilingüismo y la diversidad cultural, la Consejería de Educación madrileña ha criticado que Marruecos sea el encargado de seleccionar al profesorado y ha cuestionado aspectos como su formación pedagógica, dominio del español o planificación didáctica, sin aportar pruebas concluyentes.
La medida rompe con una larga tradición de colaboración educativa entre ambos países y debilita el puente cultural que, durante décadas, ha permitido a miles de niños y niñas de origen marroquí mantener un vínculo identitario con sus raíces, mientras se integran en la sociedad española.
Cabe destacar que el PP rechazó inicialmente una propuesta no de ley de VOX en abril de este año para suprimir el programa, pero ya entonces dejó entrever su incomodidad y exigió reformas. Ahora, con mayoría absoluta en la Asamblea de Madrid, ha optado por la retirada unilateral sin que haya habido un diálogo transparente con las comunidades afectadas ni con las autoridades marroquíes.
El Reino de Marruecos ha sido un socio clave para España en múltiples ámbitos, incluida la gestión migratoria, la cooperación antiterrorista y las relaciones económicas. Este retroceso en el terreno educativo y cultural supone una señal preocupante para el futuro de la convivencia y la cohesión social en una región donde la comunidad marroquí desempeña un papel fundamental.









