19 junio 2026 / 23:08

La Casa del Periodismo

El pintor Ahmed Ben Yessef: la luz del norte de Marruecos y la de Andalucía es la misma

mares30 - septiembre 27, 2025

El pintor tetuaní Ahmed Ben Yessef (1945), afincado en España desde hace más de seis décadas, vuelve a recordar con fuerza la profunda conexión histórica y cultural entre las dos orillas del Estrecho. En una entrevista concedida al diario español La Razón, el artista de 80 años, con una carrera que lo ha llevado a exponer en los cinco continentes, insiste en que «Andalucía y el norte de Marruecos no son mundos opuestos, sino ramas de un mismo árbol».

 

Ben Yessef asegura que Tetuán y Sevilla son sus dos patrias, unidas por una cultura compartida que trasciende las diferencias lingüísticas. «En un lado se habla árabe y en el otro andaluz, pero las costumbres, la familia y la forma de entender la vida son iguales. Cuando llegué a Sevilla, sin saber una palabra de español, me sentí en mi propia casa», relata.

 

El pintor destaca también la cercanía estética entre ambas orillas: «La luz del norte de Marruecos y la de Andalucía es la misma. No he tenido que traducir nada. Era la misma materia prima para convertirla en color y geometría». Esa visión ha marcado toda su obra, que integra ecos de geometría, espiritualidad y tradición islámica.

 

A lo largo de su trayectoria, Ben Yessef ha vivido con naturalidad las etiquetas. En Marruecos se le conoce como «el pintor sevillano» y en Sevilla como «el pintor moro». Él responde con ironía y firmeza: «Mientras me llamen pintor, me da igual. Nací con la pintura y nunca he hecho otra cosa en mi vida».

 

Su pasión por el arte se mantiene intacta a sus 80 años. Confiesa que el lienzo en blanco aún le produce una mezcla de respeto e incertidumbre: «Cada vez que empiezo un cuadro siento un respeto enorme. Cada obra es como entrar en una habitación nueva, nunca sabes qué te espera dentro. Esa incertidumbre es también lo que mantiene viva la pasión».

 

En la entrevista, Ben Yessef no solo habla de arte, sino también de actualidad y de la necesidad de líderes con visión ética. Critica el silencio internacional ante tragedias como la guerra en Gaza y defiende el papel del arte como resistencia y consuelo: «El pintor es notario de su tiempo. El arte abre los ojos, aporta paz, concordia y bienestar. Sin música, sin literatura, sin pintura, la vida sería insoportable».

 

De esta manera, la voz de Ahmed Ben Yessef trasciende lo personal y lo artístico, para erigirse en un testimonio vivo de dos mundos que en realidad son uno, unidos por historia, cultura y sensibilidad compartida.

Categorías : Cultura