El presidente de la Cámara de Consejeros (Senado), Mohamed Ould Rachid, afirmó que la protección de la libertad de expresión y de prensa constituye uno de los pilares fundamentales de todo sistema democrático, subrayando que el desarrollo del marco legal que regula al Consejo Nacional de la Prensa debe formar parte de un proyecto más amplio de reforma integral del sector de los medios de comunicación en Marruecos.

Durante su intervención en la jornada de estudio organizada por la Comisión de Educación, Asuntos Culturales y Sociales de la Cámara de Consejeros, hoy lunes 13 de octubre de 2025, sobre el Proyecto de Ley nº 26.25 relativo a la reorganización del Consejo Nacional de la Prensa, Ould Rachid señaló que la libertad de prensa no debe considerarse solo un derecho constitucional, sino una condición esencial para construir la confianza entre el ciudadano y el Estado, consolidar la transparencia, combatir la corrupción y fomentar la participación ciudadana, bajo la Alta Dirección de Su Majestad el Rey Mohammed VI.

El presidente recordó que la Constitución del Reino, en su artículo 28, garantiza la libertad de prensa sin ningún tipo de censura previa, y destacó que la experiencia del Consejo Nacional de la Prensa, creado en 2018, ha revelado diversos desafíos y disfunciones que requieren actualizar su marco legal, con el fin de asegurar el equilibrio entre la libertad de expresión y la responsabilidad profesional, y proteger la profesión de cualquier desviación o manipulación interesada.

Ould Rachid llamó a que el debate parlamentario contribuya a elaborar un texto legislativo de alta calidad que refuerce la independencia, el pluralismo y la transparencia en los mecanismos de autorregulación del periodismo, tomando en cuenta las observaciones y recomendaciones emitidas por el Consejo Nacional de Derechos Humanos y el Consejo Económico, Social y Medioambiental.

Concluyó subrayando que el objetivo final es fortalecer el derecho a una información libre y responsable, y garantizar su ejercicio en un marco de independencia, ética e integridad, como condición esencial para la consolidación de la democracia y del Estado de derecho.










