El reloj de la Puerta del Sol, uno de los símbolos más representativos de Madrid, está listo para dar las campanadas de Nochevieja y marcar con precisión el cambio de año. Con más de 150 años de historia, este emblemático reloj será ajustado y revisado por el relojero Jesús López-Terradas y su equipo para garantizar que funcione a la perfección en la última noche del año.
López-Terradas, quien lleva años realizando este trabajo, se ha convertido en una figura clave para millones de españoles, que esperan las campanadas para comer las tradicionales uvas. Aunque este oficio se enfrenta a los avances de la tecnología digital, la tradición sigue viva, y el reloj de la Puerta del Sol es un fiel testigo de importantes momentos históricos.
Además de su valor cultural, el reloj es conocido por su peculiar forma de mostrar el número cuatro en su esfera, usando «IIII» en lugar de «IV», lo que genera diversas teorías sobre su origen. Cada 31 de diciembre, miles de personas se congregan en la Puerta del Sol para seguir en vivo las campanadas que dan paso al nuevo año, mientras que la maquinaria del reloj sigue funcionando con precisión para mantener viva esta tradición única.









