El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, anunció este lunes un paquete de nueve medidas adicionales con el objetivo de “detener el genocidio en Gaza, perseguir a sus ejecutores y apoyar a la población palestina”. La declaración institucional tuvo lugar en el Palacio de La Moncloa, donde el jefe del Ejecutivo condenó la ofensiva israelí iniciada en octubre de 2023, que calificó como “un ataque injustificable contra la población civil palestina”.
Sánchez recordó que, según datos recopilados por el Gobierno español, la ofensiva ha causado 63.000 muertos, 159.000 heridos, 250.000 personas en riesgo de desnutrición aguda y cerca de dos millones de desplazados, la mitad de ellos menores. “Esto no es defenderse. Es exterminar a un pueblo indefenso. Es quebrantar todas las leyes del derecho humanitario”, afirmó con contundencia.
Entre las nuevas medidas destacan la consolidación legal del embargo de armas a Israel, vigente desde octubre de 2023, así como la prohibición del tránsito por puertos españoles de buques con combustibles para las fuerzas armadas israelíes y el veto de entrada en el espacio aéreo español a aeronaves que transporten material de defensa con el mismo destino.
El plan incluye también la prohibición de acceso a territorio español a personas implicadas en violaciones de derechos humanos en Gaza, la prohibición de importar productos de los asentamientos ilegales en Gaza y Cisjordania, así como la limitación de los servicios consulares a ciudadanos españoles residentes en dichos asentamientos.
En paralelo, España reforzará su apoyo a la Autoridad Palestina con nuevos proyectos en agricultura, seguridad alimentaria y asistencia médica, además de incrementar el contingente español en la misión de asistencia fronteriza de la Unión Europea en Rafah.
Finalmente, Sánchez anunció un aumento de la financiación destinada a la UNRWA con 10 millones de euros adicionales y una ampliación de la ayuda humanitaria y cooperación para Gaza, que alcanzará 150 millones de euros en 2026.









