España reitera su condena a la expansión de los asentamientos, ilegales según el derecho internacional, y a toda acción encaminada a obstaculizar una resolución pacífica del conflicto.
España renovó su llamamiento a la liberación de los rehenes, el cese de las hostilidades y el acceso masivo de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, en línea con los principios del derecho internacional humanitario.
España reiteró también su apoyo firme a la Solución de dos Estados como única manera de alcanzar la paz.









