En la localidad maltesa de Vittoriosa, el ministro del Interior del Gobierno español, Fernando Grande-Marlaska, defendió este sábado que la experiencia de España demuestra que solo las alianzas “integrales, basadas en la confianza y el beneficio mutuos” con los países africanos permiten frenar de manera efectiva la inmigración irregular. Durante la novena cumbre del MED5 —que reúne a los ministros de Interior y Migraciones de España, Italia, Grecia, Malta y Chipre— el ministro destacó que el refuerzo de la prevención en origen ha sido clave para lograr una reducción del 63% en las llegadas irregulares a Canarias a través de la ruta atlántica.
Los cinco países mediterráneos adoptaron una declaración conjunta en la que piden a la Unión Europea mantener los principios de solidaridad efectiva y un reparto equitativo de responsabilidades entre los Estados miembros ante los flujos migratorios. También instaron a Frontex a destinar más recursos a la vigilancia en aguas internacionales, uno de los puntos de presión más críticos en las rutas hacia Europa.
Grande-Marlaska expresó sus reservas sobre los hubs de retorno promovidos por algunos Estados miembros, advirtiendo que estas iniciativas pueden “perjudicar las relaciones con terceros países” y alterar el papel de la UE en su dimensión exterior. A su juicio, cualquier innovación en materia migratoria debe evitar tensiones con los socios africanos y preservar la coherencia del enfoque comunitario.
El ministro alertó, además, del riesgo de “redefinir o flexibilizar” aspectos ya consensuados en el pacto europeo de migración y asilo, especialmente el principio de solidaridad. Subrayó la importancia de que el futuro mecanismo anual de solidaridad —que fijará necesidades y contribuciones de cada Estado miembro— ofrezca apoyo real a los países sometidos a mayor presión migratoria, como España, Italia o Grecia.
En paralelo a la cumbre, el comisario europeo de Interior y Migración, Magnus Brunner, participó en los debates estratégicos. Grande-Marlaska mantuvo también un encuentro bilateral con el viceministro de Migración y Protección Internacional de Chipre, Nicholas A. Ioannides, cuyo país asumirá la presidencia del Consejo de la UE en el primer semestre de 2026.









