La Policía española ha desarticulado una red criminal dedicada a la trata de mujeres sudamericanas con fines de explotación sexual, en una operación desarrollada en Castellón, Madrid, Sevilla y Alicante, que se ha saldado con la liberación de tres víctimas y la detención de 11 personas.
Las víctimas, en situación de vulnerabilidad, eran captadas a través de aplicaciones de mensajería y trasladadas a España con una deuda de hasta 7.000 euros, que debían saldar ejerciendo la prostitución en condiciones extremas, trabajando 24 horas al día con solo dos horas de descanso.
Según la investigación, algunas mujeres fueron amenazadas e intimidadas con imágenes de sus familiares en sus países de origen para obligarlas a continuar. Cuatro de los principales responsables han ingresado en prisión provisional.









