El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación de España, Luis Planas, aseguró este sábado que el Gobierno trabaja contrarreloj para “limitar el impacto sobre el sector porcino español” tras la detección de seis casos de peste porcina africana (PPA) en la sierra de Collserola, en Barcelona.
Planas subrayó que la enfermedad no supone ningún riesgo para los humanos, ya que no es transmisible a las personas, y garantizó que el abastecimiento interno de productos cárnicos está asegurado, según informó el diario ElPaís.
La zona afectada incluye 39 granjas en un perímetro de 20 kilómetros, que permanecen confinadas, aunque las exportaciones a la Unión Europea —equivalentes al 58% del total— continúan sin restricciones. Sin embargo, varios países de fuera del bloque, como Japón, Malasia, Taiwán y México, han frenado las importaciones al no reconocer el sistema de regionalización. Otros mercados clave, como China, Filipinas, Corea del Sur y el Reino Unido, sí lo reconocen, lo que permite mantener los envíos desde áreas no afectadas.
Planas afirmó que un tercio de los certificados de exportación están actualmente bloqueados y que el Gobierno está gestionando “expediente por expediente y país por país” para reabrirlos cuanto antes. La prioridad es China, principal cliente extracomunitario, con 1.100 millones de euros en compras. El ministro señaló que se mantiene contacto directo con las autoridades chinas para aplicar el acuerdo de regionalización firmado este mes.
El Ejecutivo español, que recuerda que la PPA llevaba erradicada desde 1994, confía en poder encapsular el foco, como ocurrió en casos similares en Bélgica y cerca de Roma. El lunes, Planas se reunirá con el sector y el miércoles con las comunidades autónomas para actualizar datos y coordinar nuevas medidas.









