El Gobierno español ha destinado 148,5 millones de euros a impulsar 199 proyectos de energías renovables innovadoras, combinando soluciones como la agrivoltaica, la fotovoltaica flotante y la bomba de calor renovable, todas con sistemas de almacenamiento energético. Esta inversión, financiada por el Plan de Recuperación de la Unión Europea, busca no solo generar electricidad, sino también fomentar la inclusión social y la compatibilidad con actividades agrícolas.
Según el Ministerio para la Transición Ecológica, el programa RENOINN seleccionó iniciativas que aportarán 299,6 MW de capacidad de generación y 351,6 MWh de almacenamiento. Entre los proyectos destacan los de agrivoltaica, que permiten instalar paneles solares elevados sobre cultivos, beneficiando a agricultores de regiones como Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía. Casi la mitad de las ayudas se destinan a explotaciones agrícolas de olivar, vid, cítricos y frutales, fomentando la convivencia entre producción de alimentos y energía limpia.
El programa también incluye autoconsumo colectivo con participación de consumidores vulnerables, beneficiando a unas 4.000 personas, y proyectos de fotovoltaica flotante en balsas de riego. En el ámbito de climatización, se financiarán instalaciones de bomba de calor renovable para avanzar hacia la descarbonización de procesos térmicos en comunidades de vecinos y empresas de servicios energéticos.
Con esta iniciativa, España busca integrar la transición energética en su tejido productivo y social, alineándose con los objetivos climáticos europeos y demostrando cómo las energías renovables pueden contribuir simultáneamente a la sostenibilidad ambiental, la seguridad energética y la inclusión social.









