El Gobierno de España ha iniciado los trámites para declarar Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Monumento, la Casa Mudéjar-Casa Árabe de Córdoba, uno de los inmuebles más representativos de la herencia arquitectónica andalusí en el país vecino.
La decisión, impulsada por el Ministerio español de Cultura y publicada en el Boletín Oficial del Estado, activa el máximo nivel de protección contemplado en la Ley de Patrimonio Histórico Español, reforzando el valor simbólico y cultural de este edificio en el contexto de las relaciones históricas entre Marruecos y España, según subrayó un comunicado del Gobierno español en las últimas horas.
Situada en el casco histórico cordobés, en las inmediaciones de la Mezquita-Catedral, la Casa Mudéjar-Casa Árabe destaca por su compleja estructura, fruto de la unión de cinco viviendas estrechas que configuran un trazado laberíntico organizado en torno a cuatro patios y un torreón. Este modelo arquitectónico refleja la continuidad de las tradiciones constructivas de origen islámico en la España cristiana de la Baja Edad Media, un elemento clave para entender la profundidad de la huella andalusí en la península.
Desde el punto de vista artístico, el inmueble conserva elementos de gran valor, como arcos polilobulados, capiteles de tradición califal, alfarjes de madera policromada y yeserías decoradas con motivos de ataurique, lacería e inscripciones en árabe. Este conjunto convierte al edificio en un testimonio excepcional del diálogo entre culturas que marcó la historia compartida del Mediterráneo occidental.
Uno de los aspectos más singulares es la presencia de pinturas murales figurativas del siglo XV en la Sala de Embajadores, descubiertas en 1928 por el arqueólogo Samuel de los Santos Gener. Estas obras, que representan alegorías de virtudes teologales y cardinales junto a elementos heráldicos, constituyen un ejemplo poco común en la ciudad.
A lo largo de las últimas décadas, el edificio ha sido objeto de diversas intervenciones de rehabilitación, destacando la restauración integral finalizada en 2011, que permitió adaptar el espacio a usos culturales sin comprometer su valor histórico. Actualmente, alberga la sede del consorcio Casa Árabe, una institución dedicada a fortalecer los vínculos culturales y académicos entre España y el mundo árabe.
La iniciativa refuerza no solo la protección del patrimonio español, sino también la visibilidad de la herencia compartida con el mundo árabe, en un momento en el que la dimensión cultural sigue siendo un pilar esencial en las relaciones entre Marruecos y España.









