El Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), dependiente del Ministerio español de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, ha alertado de un incremento sin precedentes de mensajes de odio en redes sociales durante el mes de julio, dirigidos en gran parte contra personas originarias del norte de África y musulmanas. Según el comunicado oficial, en julio se detectaron 190.000 mensajes con discurso de odio, superando así a los 184.000 contabilizados en todo el trimestre anterior (abril-junio).
Aunque el informe habla de manera genérica de personas originarias del norte de África, se sobreentiende que la mayoría de estas agresiones verbales tienen como víctimas a los marroquíes, que representan la comunidad extranjera más numerosa en España y la mayoría absoluta de los ciudadanos procedentes de la región. Casi un millón de emigrantes e inmigrantes marroquíes residen en España sin contar los nacionalizados.
Según el Ministerio español, los mensajes de odio se dispararon en determinados momentos, coincidiendo con eventos de gran repercusión mediática como Eurovisión o la final de la Liga de Campeones, donde se utilizaron narrativas relacionadas con la inseguridad, la integración cultural y las ayudas sociales. El 73% de los mensajes del segundo trimestre tuvo como diana a personas del norte de África, y ese porcentaje ascendió al 86% en julio.
La ministra española de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, subrayó que “la colaboración con las plataformas es esencial para atajar la difusión de mensajes que incitan al odio y la violencia y perjudican la convivencia”. Añadió que en septiembre volverá a reunirse el grupo de trabajo con las redes sociales para evaluar “un verano marcado por hechos muy graves, como los sucesos de Torre Pacheco”, localidad murciana donde los discursos xenófobos se han intensificado tras incidentes recientes.
El análisis del OBERAXE muestra que la deshumanización es el tipo de contenido predominante (54%) en los discursos de odio, seguida por mensajes que presentan a los migrantes como amenaza (24%), llamamientos a su expulsión (12%) e incluso incitaciones a la violencia (5%). El 88% de los mensajes analizados contenían lenguaje agresivo y explícito, mientras que un 20% utilizaba códigos cifrados para eludir la detección automática.
Según el Observatorio, el ámbito deportivo constituye un espacio recurrente para este tipo de mensajes, con insultos directos a futbolistas de origen extranjero que en realidad reflejan tensiones sociales más amplias. El deporte, explica el informe, se convierte en un escenario simbólico donde se reproducen estereotipos racistas y xenófobos, amplificando sentimientos de exclusión hacia los colectivos migrantes, especialmente los marroquíes.
La magnitud de estos datos confirma una tendencia preocupante: el discurso de odio en redes sociales se ha consolidado en España como un fenómeno estructural que golpea sobre todo a la comunidad marroquí, la más expuesta y vulnerable ante las narrativas racistas y xenófobas.









