España ha alcanzado en octubre un nuevo récord histórico con 3,1 millones de afiliados extranjeros a la Seguridad Social, según los datos publicados hoy por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
La cifra —3.100.999 trabajadores si se descuenta el efecto calendario— supone por primera vez superar el umbral de los tres millones de ocupados procedentes de otros países, tras incorporar 206.837 nuevos trabajadores internacionales en los últimos doce meses, un crecimiento interanual del 7,15%.
En la serie original, la afiliación media asciende a 3.101.500 trabajadores extranjeros, lo que representa un incremento del 7,2% anual, casi cinco puntos por encima del crecimiento total de la afiliación española (+2,4%). Este dinamismo evidencia, según el Gobierno español, el papel cada vez más relevante de la población trabajadora extranjera en el sostenimiento del sistema laboral y productivo del país.
El crecimiento se ha concentrado especialmente en regiones con envejecimiento demográfico significativo. Asturias (+21,7%), Galicia (+15,5%), Extremadura (+15,4%) y Castilla y León (+11,5%) lideran el aumento de afiliación de trabajadores foráneos, aunque en estas comunidades la proporción de extranjeros sobre el total de afiliados sigue siendo menor que la media nacional del 14,2%.
El comunicado resalta también la creciente presencia femenina: las mujeres representan ya el 43,1% de los trabajadores extranjeros, con 1.335.803 afiliadas. Asimismo, desde 2019, el empleo extranjero en ocupaciones altamente cualificadas ha aumentado un 30%, mientras que cerca de medio millón de autónomos procedentes de otros países contribuyen a la creación de empleo y riqueza.
La ministra Elma Saiz subrayó que España necesitará 2,4 millones de empleos adicionales en la próxima década para mantener su nivel productivo, y que la aportación de trabajadores internacionales será “decisiva para garantizar un futuro de prosperidad compartida, cohesión y justicia social”.









