España valora positivamente el éxito del proyecto de la migración circular con Marruecos. El Gobierno español valora el incremento de los retornos productivos, que son aquellos en los que el migrante vuelve a su país de origen con un proyecto empresarial, según afirmó la ministra española de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, esta semana, durante la presentación del Informe de seguimiento del Marco estratégico de Ciudadanía e Inclusión contra el Racismo y la Xenofobia 2023- 2027.
En general estos retornos han llegado al 9% en 2023, pero la ministra precisó el caso de la colaboración con Marruecos. «La migración tiene que acarrear beneficios para el migrante, para el país de acogida y, por supuesto, para el país emisor. Por eso impulsamos proyectos de migración circular que son referentes en el mundo, como el programa Wafira por el que las mujeres que vienen desde Marruecos a recoger frutos rojos a España participan en programas de formación que les facilitan abrir sus propios negocios al volver».
Por otra parte, el informe analiza los procesos administrativos para la regularización administrativa de la situación de los inmigrantes. Desde 2013 el número de autorizaciones por arraigo se han multiplicado por 400% llegando a las 240.000 autorizaciones. Además, se ha conseguido que el tiempo medio para obtener la nacionalidad española se reduzca de 583 días en 2022 a 381 días en 2023.
«Me congratula ver que las líneas políticas en las que estamos trabajando avanzan en esos puntos que el Informe encuentra tan positivos. Uno de los aspectos clave del nuevo Reglamento de Extranjería es precisamente, agilizar la tramitación y eliminar duplicidades», ha explicado Saiz. Por otro lado, «el Reglamento también avanza en la figura del arraigo. Damos solución a personas que llevan más de 2 años en España. Esperamos que se puedan regularizar 300.000 personas al año en los próximos tres años por esta vía».
En cuanto a la discriminación estructural, este problema sigue afectando especialmente a mujeres extranjeras, jóvenes y personas del Norte de África, como se desprende también de la monitorización del discurso de odio que hace mensualmente el OBERAXE. Un 34% de los contenidos de odio monitorizados en redes sociales se vinculan con la inseguridad ciudadana. La mayoría de los contenidos (más de 80 %) van dirigidos a personas del Norte de África, afrodescendientes y musulmanes o contra el islam.









