Los ministros del Interior de la Unión Europea abordaron ayer jueves en Luxemburgo la creciente amenaza del narcotráfico internacional y la necesidad de reforzar la cooperación para combatir las redes criminales que operan en las rutas marítimas que conectan América Latina, África y Europa.
Durante el Consejo de Ministros de Interior de la UE, el ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, respaldó las conclusiones de la futura Estrategia Europea sobre Drogas y su aplicación operativa, con el objetivo de coordinar el Plan de Acción de la UE contra el tráfico de drogas para el periodo 2026-2030, reforzar la cooperación policial y armonizar las capacidades de los Estados miembros frente a las organizaciones criminales.
Grande-Marlaska destacó la experiencia española en la lucha contra las embarcaciones utilizadas por las mafias del narcotráfico y defendió la necesidad de impulsar una respuesta común a nivel europeo para controlar las lanchas rápidas y los motores de alta potencia empleados por las redes de tráfico de drogas.
El ministro español advirtió que la reciente intervención de más de 30 toneladas de cocaína a bordo del buque Arconian, considerada la mayor incautación realizada en una sola embarcación, demuestra la magnitud de la amenaza que representan las organizaciones dedicadas al narcotráfico y la importancia estratégica de las rutas marítimas que unen América Latina, África y Europa.
El responsable español insistió en que las iniciativas nacionales son necesarias, pero insuficientes ante un fenómeno de carácter transnacional que exige una respuesta coordinada entre los países europeos y una mayor cooperación con los socios de América Latina y África.









