La comunidad marroquí de Jumilla y del sureste español está de luto tras el fallecimiento de Nadia, una trabajadora agrícola de unos 35-40 años, de origen marroquí, que perdió la vida este viernes en un accidente laboral en una finca del municipio de Pozohondo (Albacete). La mujer, vecina de Jumilla (Murcia), fue atropellada por una carretilla mientras desempeñaba sus tareas en la empresa “Hermanos Lucas, S.L.”.
El suceso ocurrió sobre las 13:00 horas. Compañeros de trabajo alertaron de inmediato a los servicios de emergencia, que movilizaron a la Guardia Civil, una ambulancia medicalizada y un helicóptero sanitario. Pese a los esfuerzos, los sanitarios solo pudieron certificar el fallecimiento en el lugar, según La Razón.
La tragedia ha causado una profunda conmoción, ya que Nadia tenía previsto viajar este mismo fin de semana a Marruecos para reencontrarse con su familia. Según la plataforma Islam en Murcia, el billete ya estaba comprado y sus maletas preparadas.
Desde la Asociación de Trabajadores Inmigrantes Marroquíes (ATIM), su presidenta Sabah Yacoubi ha reclamado una actuación más firme de la Inspección de Trabajo, denunciando que en muchos entornos agrícolas “no se cumplen las medidas de seguridad mínimas” y recordando a los empresarios la necesidad de “humanidad” y respeto hacia los jornaleros.
El fallecimiento se produce en un clima social enrarecido en Jumilla, donde hace pocas semanas PP y Vox aprobaron una moción que limita el uso de instalaciones deportivas únicamente a actividades físicas, prohibiendo celebraciones religiosas o sociales, lo que impide la realización de rezos públicos por parte de la comunidad musulmana.
Para los vecinos de Jumilla y la comunidad marroquí en España, la muerte de Nadia es una doble herida: la pérdida de una trabajadora querida y el recordatorio de las difíciles condiciones laborales y sociales que enfrentan muchos inmigrantes en el campo español.









