La Guardia Civil española ha intervenido más de 500 aves exóticas protegidas en una vivienda en Cádiz, donde también halló 70 ejemplares muertos ocultos en un congelador, entre ellos loros grises africanos.

El propietario está siendo investigado por tráfico ilegal de especies protegidas y por delitos contra el bienestar animal, tras descubrirse que mantenía las aves en condiciones higiénico-sanitarias deficientes y sin la documentación requerida.









