Mouhssine Et-Tamiss
Donald Trump intervino en la campaña electoral hondureña al expresar públicamente, desde su plataforma Truth Social, su apoyo al candidato del Partido Nacional, Tito Asfura, a quien calificó como “el único amigo de la libertad” en Honduras y como un aliado para combatir el narcotráfico. Al mismo tiempo, atacó a la candidata oficialista Rixi Moncada, del Partido Libre, llamándola “comunista”, y también al presentador Salvador Nasralla, del Partido Liberal, a quien acusó de ser “prácticamente comunista”.
Estas declaraciones fueron criticadas como una injerencia en los asuntos internos de un país soberano. Rixi Moncada respondió asegurando que las élites económicas buscan asustar al electorado etiquetándola como comunista, y defendió que su proyecto persigue la democratización de la economía. También cuestionó que Trump apoye a Asfura, quien enfrenta acusaciones de corrupción.
Las elecciones se celebran este 30 de noviembre en un ambiente de alta tensión y competencia cerrada. La OEA ha manifestado preocupación por la transparencia del proceso. Mientras algunos analistas ven a Trump tratando de influir en la región bajo el argumento de combatir el narcotráfico, otros creen que sus intervenciones buscan aumentar su control político y militar sobre el Caribe y Centroamérica.









