El escritor y académico español Javier Cercas, miembro de la Real Academia Española y una de las voces más influyentes de la literatura contemporánea, ha publicado en El País, ayer sábado, un artículo de opinión titulado “El gran cuñado”, en el que retrata a Donald Trump como la encarnación del “cuñadismo” español, es decir, esa actitud de opinar de todo sin conocimiento, pero imponiendo siempre la propia visión.
Según Cercas, Trump es “el cuñado por antonomasia, la quintaesencia del cuñado, el cuñado elevado a la enésima potencia”. Con un estilo incisivo, el autor recuerda cómo el presidente estadounidense, hijo consentido de millonario, se ha convertido en un político incapaz de leer informes completos y con una comprensión “realmente limitada” de la historia y los asuntos internacionales, como lo señaló Rex Tillerson, su propio exsecretario de Estado.
Entre el caos y la oportunidad
El académico enfatiza las contradicciones del mandatario republicano en su segunda presidencia: prometió terminar con la guerra en Ucrania en 24 horas, pero “Putin está más fuerte y feliz que nunca” tras reunirse con él en Alaska, sin ceder nada en sus ambiciones imperiales. Mientras tanto, China aprovecha el caos para “presentarse como una alternativa de estabilidad y fortalecerse acumulando amigos mientras Estados Unidos se debilita acumulando enemigos”. Cercas ironiza: “MAGA (Make America Great Again) se está convirtiendo en MALA (Make America Little Again)”.
El escritor recuerda también ejemplos de la política española para mostrar el poder transformador del liderazgo. Cita a José María Aznar, quien en los años noventa dijo: “Dadme una mayoría absoluta y veréis el carisma que me sale”. Una frase que, para Cercas, revela cómo el poder puede reinventar al dirigente, aunque en el caso de Trump esa metamorfosis se acerque más a una “fábula setentera” como Bienvenido Mr. Chance: un personaje incapaz para la realidad, pero adorado como estadista.
El desafío europeo
Lejos de caer en el dramatismo, Cercas apunta a la necesidad de una respuesta estratégica desde Europa. “Tener al gran cuñado en la Casa Blanca puede ser un desastre, pero también una oportunidad, sobre todo para los europeos”, escribe. La clave estaría en que el Viejo Continente se una de verdad, plante cara a Washington y emule la capacidad de China para aprovechar los errores de Estados Unidos.
El artículo se convierte así en un llamamiento no solo literario, sino también político y geoestratégico. En palabras del propio Cercas: “No hay bien que por Trump no venga. O Europa se emancipa de él, o será el drama”.









