Machij Elkarkri*
En un intento de chantajear a un país soberano. Tres eurodiputados de la izquierda radical han intentado organizar una misión bajo el nombre de una institución con gran prestigio y tradición en el ámbito internacional. Este acto irresponsable no solo representa un abuso de su posición, sino que también pone en riesgo la imagen y la credibilidad de la Unión Europea (UE).
Como institución democrática, representativa y respetuosa del derecho internacional, el Parlamento Europeo se rige por normas claras que garantizan la legitimidad y la legalidad de sus misiones internacionales. La UE, como defensora de la unidad europea, los valores de tolerancia y el orden mundial basado en el respeto mutuo, no puede permitir que individuos actúen al margen de estos principios fundamentales.
El marco legal de las misiones del Parlamento Europeo
Las misiones internacionales de eurodiputados deben cumplir con un procedimiento formal, según los estatutos internos de la institución:
1. Propuesta y aprobación:
La misión debe ser aprobada por la comisión parlamentaria o delegación correspondiente.
Debe coordinarse con el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) y, si es necesario, con la Comisión Europea.
2. Negociación con el país anfitrión:
Es obligatorio contar con el acuerdo del gobierno del país a visitar para que la misión tenga validez oficial.
En consecuencia, los eurodiputados no tienen poder legal para imponer su mision a terceros paises, ni ejecutivo para hacer cumplir una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) en un tercer país.
Cualquier intento de actuar unilateralmente no solo carece de validez legal, sino que constituye un abuso de sus competencias.
Conclusión
Lejos de proyectar los valores europeos de solidaridad y defensa de los derechos humanos, estos tres eurodiputados han cruzado la línea de la imparcialidad y han incurrido en una acción de chantaje y populismo político. Su comportamiento hostil no solo atenta contra los intereses de la institución a la que representan, sino que también compromete la imagen de toda Europa.
Este tipo de acciones deben ser denunciadas y sancionadas para evitar que el Parlamento Europeo sea instrumentalizado con fines ajenos a su misión legítima. La UE no puede permitir que su prestigio y credibilidad sean puestos en riesgo por maniobras políticas irresponsables.
Analista político*









