La Policía Nacional, en una operación conjunta con los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana de Barcelona, ha desmantelado una red criminal que explotaba sexualmente a mujeres en falsos centros de estética y masajes en Barcelona y Marbella.
Las autoridades liberaron a 18 de las 21 víctimas identificadas, todas ellas obligadas a prostituirse sin descanso, sometidas a agresiones físicas y sexuales, vigiladas permanentemente y, en algunos casos, encerradas con candado sin acceso a comida, agua o aseo. La organización les imponía una deuda de 6.000 euros para mantenerlas bajo control y las obligaba a trabajar las 24 horas del día, siete días a la semana.
La operación se saldó con la detención de ocho personas —cinco ya en prisión provisional—, la clausura de dos prostíbulos camuflados como salones de estética y la incautación de 44.455 euros en efectivo, drogas y abundante documentación incriminatoria.









