La colaboración entre España y Marruecos vuelve a situarse como un ejemplo de cooperación innovadora en materia social y económica. Según la Diputación de Huelva, veinte temporeras marroquíes han recibido formación empresarial específica gracias a un programa conjunto con la empresa Agromartín y la Fundación Cepaim. El objetivo: convertir su experiencia laboral en la campaña agrícola onubense en proyectos de emprendimiento sostenible en Marruecos.
El plan, que arrancó en 2023 y se encuentra en su tercera edición, seleccionará este año entre seis y once nuevas propuestas de negocio entre las once presentadas. Con ello se amplía el impacto de una iniciativa que ya ha permitido el despegue de nueve proyectos en distintas regiones marroquíes.
Para Isabel Martín, responsable de la empresa Agromartín, este proyecto es “un gesto de gratitud hacia las mujeres que dejan todo en Marruecos para venir a trabajar en Huelva”. Durante la campaña agrícola, además de su jornada laboral, reciben capacitación en gestión empresarial, que después se completa en Marruecos con asesoría local.
Desde la Fundación Cepaim, su directora en Andalucía, Elena Hernández, destacó que estas mujeres “no solo son mano de obra, sino personas con aspiraciones que pueden convertirse en agentes de desarrollo económico y social” en su país de origen.
El impacto del programa no solo es económico, sino también social y cultural. Como señaló la diputada Carmen Díaz Soriano, “estas mujeres serán referentes para las niñas de sus localidades en Marruecos, demostrando que el emprendimiento femenino es posible”.
Con iniciativas como esta, según la Diputación de Huelva, se fortalecen las relaciones hispano-marroquíes en un terreno clave: el de la cooperación humana, el codesarrollo y el reconocimiento del papel de la mujer como motor de transformación.









