Khadija Dakni
Diversos países de América Latina y Estados Unidos expresaron su solidaridad y apoyo a España tras las devastadoras inundaciones provocadas por la DANA , que afectaron a la Comunidad Valenciana y parte de Castilla-La Mancha. Las muestras de condolencia y las promesas de asistencia subrayaron la importancia de la cooperación internacional en tiempos de crisis.
Perú ha sido el primer país que expresó, en un comunicado, su profundo pesar por las pérdidas humanas y los daños materiales, destacando su compromiso de mantener contacto con las autoridades españolas y brindar asistencia a los ciudadanos peruanos afectados.
Chile manifestó su solidaridad al pueblo español y envió un mensaje de aliento a las familias de las víctimas y a las comunidades golpeadas por la tragedia.
Estados Unidos, a través del portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, reafirmó su apoyo y disposición para brindar asistencia si fuera necesaria. La Embajada estadounidense en España también mostró su respeto izando la bandera a media asta como gesto simbólico de condolencia.
Colombia se sumó a estas expresiones de apoyo, activando recursos de su Fondo de Migraciones para ayudar a sus ciudadanos en España y anunciando medidas de asistencia para facilitar la reconstrucción de viviendas afectadas y el retorno de las familias.
Argentina, por orden presidencial, movilizó a su embajada en España para ofrecer asistencia humanitaria. La Comisión de Cascos Blancos también se puso a disposición para colaborar con los esfuerzos de ayuda.
Brasil expresó su consternación por la tragedia y resaltó la necesidad de abordar los impactos del cambio climático, comprometiéndose a monitorear la situación y proporcionar apoyo consular a sus ciudadanos en España.
El Salvador expresó su solidaridad con España. El presidente Nayib Bukele, ofreció asistencia al gobierno español. «300 rescatistas y paramédicos, junto con 20 toneladas de equipo, medicamentos e insumos básicos, están listos para salir rumbo a Valencia», anunció Bukele, destacando el compromiso del país en apoyar durante la crisis.
Bolivia, por su parte, mostró rápidamente su solidaridad y apoyo, asegurando asistencia a los bolivianos residentes en las áreas impactadas y manteniendo canales de comunicación activos para garantizar su seguridad.
Estas respuestas internacionales reflejan un fuerte sentido de empatía y cooperación global, destacando que, en momentos de adversidad, las naciones pueden unirse para ofrecer apoyo y recursos, fortaleciendo los lazos de solidaridad y humanidad compartida.









