Marruecos se está posicionando como un competidor clave en el sector automotriz europeo, gracias a su creciente infraestructura industrial y políticas atractivas para los fabricantes. De hecho, el país africano ha experimentado un notable auge en la producción de vehículos y se ha convertido en uno de los mayores exportadores de automóviles a Europa, superando incluso a Japón en este ámbito.
Recientemente, la naviera danesa Maersk anunció su decisión de dejar de operar en el puerto de Algeciras y trasladar sus escalas al puerto de Tánger (Marruecos). Esta medida refleja un cambio estratégico que está ganando terreno, en parte gracias al Plan de Aceleración Industrial 2014-2020 de Marruecos, que ha fomentado la expansión de la industria automotriz. Según información de El Debate, este plan ha permitido que Marruecos se beneficie de regulaciones medioambientales más flexibles y una normativa más permisiva en comparación con la de Europa, factores que atraen a los fabricantes de vehículos, según El Debate.
Actualmente, el país alberga tres grandes fábricas europeas que están produciendo vehículos a gran escala. La planta de Renault en Casablanca, conocida como SOMACA, fue la primera en abrirse en Marruecos en 1959 y, aunque ha tenido varios cambios en su propiedad, sigue siendo una de las más relevantes, con una capacidad de producción de 100.000 vehículos anuales.
La segunda planta destacada es la de Renault en Tánger, inaugurada en 2012. Con una inversión de mil millones de euros, esta instalación tiene la capacidad de ensamblar hasta 400.000 vehículos, con un enfoque especial en modelos híbridos, como el Dacia Jogger. Por último, en 2019, Stellantis (anteriormente PSA) puso en funcionamiento su planta en Kenitra, que también cuenta con una capacidad de 400.000 vehículos al año y produce modelos de marcas como Peugeot, Citroën y Opel.
Además, en la zona portuaria de Tánger se está desarrollando la Automotive City, un área especializada en la industria automovilística con capacidad para mover medio millón de vehículos. Este proyecto ha comenzado a ampliar su capacidad, con planes para duplicarla en el futuro cercano.
En resumen, Marruecos se está consolidando como un referente en la industria automotriz, lo que representa una amenaza para la competitividad de la producción en España, especialmente en el sector de la fabricación de vehículos. La evolución de esta industria será clave para entender los futuros desafíos económicos de la región.









