La Guardia Civil española ha liberado en las últimas horas a 80 inmigrantes víctimas de explotación laboral en condiciones cercanas a la semi esclavitud en la localidad de Nules, en la provincia de Castellón, en el marco de una operación contra una red criminal activa en el sector agrícola.
Según el comunicado oficial, las víctimas, en su mayoría hombres en situación de vulnerabilidad, procedían principalmente de países asiáticos, africanos y árabes, como Nepal, Pakistán o Senegal. Eran captadas mediante falsas ofertas de empleo que prometían salarios dignos, alojamiento y manutención.
Una vez en España, eran hacinadas en viviendas sin condiciones básicas, en algunos casos sin agua ni luz, y obligadas a trabajar jornadas de hasta 12 y 13 horas diarias sin descanso, con remuneraciones mínimas o inexistentes. Además, carecían de contratos y de cobertura en la Seguridad Social.
La operación ha culminado con la detención de siete personas acusadas de trata de seres humanos con fines de explotación laboral y otros delitos, de las cuales dos han ingresado en prisión provisional.
La investigación, desarrollada durante varios meses, ha permitido desmantelar una estructura organizada que captaba, trasladaba y explotaba a trabajadores migrantes mediante engaño, coacción y amenazas.









