Lamine Yamal no es ninguna excepción. El hispano-marroquí contribuyó en la gloria futbolística de España en la Eurocopa. El nuevo Messi de Barcelona fue la estrella de la Roja y el niño prodigio de los españoles.
Sin embargo, hay miles de los ‘Lamine Yamal’ invisibles para mucha gente pero que contribuyen en la prosperidad y el mantenimiento de la economía española.
Los marroquíes y latinoamericanos son una piedra angular en el mantenimiento de la Seguridad Social española que registró 2.801.255 afiliados extranjeros en junio, una vez descontada la estacionalidad y el efecto calendario, tras sumar 10.992 ocupados.
Se trata de la cifra más alta de ocupación entre los trabajadores foráneos, un récord que también se registra en la serie original.
Desde diciembre de 2019, antes del impacto de la pandemia, el sistema ha contabilizado un aumento de 638.856 trabajadores procedentes de otros países, según informó el Gobierno español en las últimas horas.
El registro diario de afiliados extranjeros en España se ha mantenido por encima de los 2,9 millones entre los días 14 y 20 de junio, y el resto del mes, por encima de los 2,8 millones.
La afiliación media ha sumado 16.036 ocupados en junio (0,56%) y 200.399 en los últimos doce meses (7,4%) y alcanza su máximo histórico. Así, el porcentaje de trabajadores extranjeros sobre el total de personas afiliadas a la Seguridad Social se sitúa en la serie original en el 13,6%.
El 32% son trabajadores procedentes de países de la Unión Europea. Del conjunto de nacionalidades, Rumanía es el país del que proviene el mayor número de trabajadores, seguido por Marruecos, Colombia, Italia, Venezuela y China.
En España residen más de un millón de marroquíes, emigrantes y nacionalizados. La mayoría residen en ciudades como Barcelona, Madrid y Murcia. Trabajan en todos los sectores y campos. Ocupan todos los puestos menos los del Poder. Ningún marroquí o de origen marroquí ha llegado a ser ministro o presidir una institución de alto nivel. En eso, sí, Lamine Yamal sería una excepción.
Lamine Yamal y Nico Williams representan la minoría visible de los extranjeros magrebíes o africanos en España. Los miles de magrebíes y africanos que sostienen la economía española son la mayoría invisibles. En realidad, todos son visibles por sus esfuerzos y coraje. El problema es que hay una parte de España liderada por la ultraderecha que sigue negando la gran aportación de la migración a la sociedad española.









