Los ministros de Interior y Migraciones de España, Italia, Grecia, Malta y Chipre, reunidos en la ciudad maltesa de Vittoriosa en el marco de la cumbre MED5, aprobaron este sábado una declaración conjunta en la que reclaman a la Unión Europea reforzar la solidaridad interna, ampliar la cooperación con los países africanos y promover vías legales de migración como parte esencial de la nueva gobernanza migratoria europea.
En el documento, los cinco países —considerados Estados miembros de primera línea por su especial exposición a los flujos migratorios— insisten en que la aplicación del pacto europeo de migración y asilo debe garantizar un mecanismo obligatorio de solidaridad, capaz de ofrecer un apoyo “oportuno, eficaz y basado en las necesidades” a los países sometidos a mayor presión migratoria.
La declaración subraya, además, la importancia de la cooperación con los países de origen y tránsito, e insta a la Comisión Europea a consolidar las asociaciones ya existentes y a avanzar hacia “nuevas asociaciones globales”, incluyendo una colaboración reforzada con terceros países clave.
Los firmantes se comprometen asimismo a abordar las causas profundas de la migración, apostando por fomentar oportunidades laborales en origen y por abrir vías legales y seguras de migración, mientras refuerzan la lucha contra las redes de tráfico de personas que operan en diversas rutas hacia Europa.
En el ámbito operativo, los países del MED5 reclaman fortalecer el papel de las agencias europeas vinculadas a la gestión migratoria. La declaración apoya ampliar el mandato de Frontex para que la agencia pueda llevar a cabo retornos directamente desde terceros países, a la vez que pide “mayor flexibilidad” en su acción exterior mediante programas de reintegración más sólidos y marcos de cooperación más atractivos para los socios extracomunitarios.
Finalmente, los ministros instan a Frontex a destinar más recursos a la prevención en origen, incluida la vigilancia de las aguas internacionales, con el objetivo de garantizar un apoyo rápido y eficaz a los Estados miembros situados en las fronteras exteriores de la Unión Europea.









