El Ministerio del Interior de Marruecos informó hoy jueves que las autoridades públicas llevaron a cabo una serie de operaciones en distintas ciudades del país para gestionar manifestaciones no autorizadas, en aplicación de las disposiciones constitucionales y legales relativas a la protección del orden público y de los derechos y libertades.
Escalada violenta
Según el portavoz oficial del Ministerio, varios de estos movimientos derivaron en disturbios graves, caracterizados por el uso de armas blancas, lanzamiento de piedras, explosión de bombonas de gas y quema de neumáticos. Lo más preocupante, precisó la misma fuente, fue la elevada participación de menores, que en muchos lugares superó el 70% de los asistentes y llegó incluso al 100% en determinados grupos.
Ataques a instalaciones estatales y uso de armas reglamentarias
Los disturbios alcanzaron un nivel particularmente alarmante en la localidad de Laqliaa, en la provincia de Inezgane-Aït Melloul, donde un grupo de personas intentó asaltar instalaciones de la Gendarmería Real para apropiarse de municiones y armas reglamentarias. Ante la gravedad de la situación, las fuerzas de seguridad se vieron obligadas a hacer uso de sus armas en defensa propia, lo que resultó en tres fallecidos.
Balance de heridos y daños materiales
El Ministerio del Interior detalló que los hechos de la noche del miércoles dejaron 354 heridos, de los cuales 326 eran miembros de las fuerzas de seguridad encargadas del mantenimiento del orden. Asimismo, se registraron daños materiales de gran magnitud: 271 vehículos policiales y 175 coches particulares resultaron afectados. Además, unos 80 edificios públicos y privados —entre instalaciones administrativas, sanitarias, de seguridad, agencias bancarias y comercios— fueron objeto de ataques, saqueos y actos de vandalismo en 23 provincias y prefecturas del Reino.
Procedimientos judiciales
Las autoridades confirmaron que se han iniciado los procedimientos judiciales bajo la supervisión de la Fiscalía competente. Varios adultos fueron puestos bajo custodia, mientras que los menores quedaron sujetos a medidas de retención específicas, siempre bajo las garantías procesales establecidas por la ley.
Compromiso con el orden y el Estado de derecho
En su declaración, el Ministerio subrayó que seguirá informando a la opinión pública sobre la evolución de la situación y recalcó que las autoridades públicas permanecerán firmes en su misión institucional de salvaguardar la seguridad ciudadana y garantizar el ejercicio de derechos y libertades en el marco de la ley.
Interior advirtió que se aplicarán todas las medidas legales sin indulgencia alguna contra quienes resulten responsables de actos criminales, en estricto respeto de la separación de poderes y de la supervisión judicial, con el objetivo de preservar el Estado de derecho en Marruecos.









