Las llegadas de inmigrantes por vía marítima a las ciudades de Ceuta y Melilla durante el primer trimestre de 2026 confirman una tendencia clara: el debilitamiento progresivo de esta ruta migratoria.
En la ciudad de Ceuta, los datos muestran una ausencia total de llegadas por mar entre enero y marzo de 2026, frente a las tres registradas en el mismo periodo de 2025, lo que supone una caída del 100%. En cuanto a embarcaciones, se pasa de una el año pasado a ninguna este año, consolidando el cierre completo de esta vía, según un informe oficial del Ministerio del Interior español.
Por su parte, la ciudad de Melilla registra un aumento porcentual significativo, pasando de una llegada en 2025 a nueve en 2026, lo que representa un incremento del 800%. Sin embargo, en términos absolutos, las cifras siguen siendo muy reducidas. El número de embarcaciones apenas pasa de una a dos, reflejando un volumen limitado y sin impacto estructural.
A pesar del aumento del porcentaje en Melilla en comparación con el mismo periodo del año anterior, los datos evidencian que los inmigrantes no optan por esta ruta como vía principal. Las cifras siguen siendo bajas y confirman una tendencia de fondo: la desactivación progresiva del acceso marítimo a estas dos ciudades.
En este contexto, la coordinación y colaboración entre las autoridades marroquíes y sus homólogas españolas continúa desempeñando un papel clave, contribuyendo a contener y reducir los flujos por esta vía hasta niveles prácticamente inexistentes en Ceuta y muy limitados en Melilla









