La cooperación entre Marruecos y España volvió a dar resultados en la lucha contra el narcotráfico tras una operación conjunta que permitió frustrar el transporte de cerca de 4.800 kilos de hachís en aguas del Estrecho de Gibraltar.
Según informó el Ministerio del Interior español en las últimas horas, la intervención fue llevada a cabo por la Guardia Civil española en colaboración con la Gendarmería Real Marroquí, después de detectar una embarcación semirrígida tipo “go fast” que navegaba a gran velocidad por el Estrecho cargada con importantes cantidades de droga.
La actuación comenzó cuando las autoridades españolas identificaron una embarcación sospechosa. Tras analizar su trayectoria, rumbo y velocidad, se activaron de inmediato los medios marítimos de la Guardia Civil, apoyados por unidades del Servicio Aéreo, para iniciar el seguimiento de la lancha utilizada habitualmente por organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
Durante la persecución, la embarcación realizó diversas maniobras evasivas con el objetivo de dificultar la acción policial. Ante la presión constante ejercida por la patrullera de la Guardia Civil, los tripulantes comenzaron a lanzar al mar parte de la carga de hachís para aligerar peso, aumentar la velocidad y dificultar la recuperación de la droga.
Gracias al apoyo aéreo, los agentes españoles lograron localizar los fardos arrojados al mar durante la huida. Paralelamente, unidades terrestres de la Guardia Civil permanecieron desplegadas en distintos puntos de la costa para impedir un posible desembarco de la droga o la fuga de los ocupantes de la embarcación.
Como resultado de esta primera fase de la operación, fueron recuperados 32 fardos de hachís con un peso aproximado de 1.200 kilos.
La persecución continuó mientras la embarcación se dirigía hacia aguas próximas a Marruecos. Ante esta situación, se activaron los mecanismos de cooperación internacional entre ambos países, permitiendo una rápida intervención de la Gendarmería Real Marroquí.
Las autoridades marroquíes desplegaron medios marítimos que salieron al encuentro de la semirrígida, cerrando las posibles vías de escape y manteniendo la presión sobre la embarcación. La actuación coordinada entre ambos cuerpos de seguridad impidió que los narcotraficantes pudieran asegurar la carga o completar la operación de transporte de droga.
La intervención de las patrullas marítimas marroquíes obligó finalmente a los ocupantes de la lancha a desprenderse del resto de la mercancía ilícita que transportaban, frustrando definitivamente el alijo.
Como resultado de la actuación de las autoridades marroquíes, fueron recuperados otros 89 fardos de hachís con un peso aproximado de 3.577 kilos.
En total, la operación permitió intervenir 121 fardos de hachís que suman aproximadamente 4.777 kilos de droga.
El Ministerio del Interior español destacó que esta actuación refleja la importancia de la cooperación entre Marruecos y España en la lucha contra las redes criminales que operan a ambos lados del Estrecho de Gibraltar.









