Mohamed Razzouki*
Tras hablar de su entrenador y compañeros, en la entrevista del diario as, El Hilali afirmó que su referencia e inspiración de pequeño es su padre, “como todos los niños, me fijaba en jugadores como Cristiano, porque me parecía un extraterrestre. Pero no tenía grandes ídolos. En realidad, mi referencia e inspiración ni era Cristiano ni estaba en el fútbol, es mi padre, por todo lo que ha hecho por la familia y lo que significa para nosotros”.
En búsqueda de un futuro mejor, su padre emigró de Marruecos a España, trabajó incansablemente para sacar adelante a los suyos , “vino a España a buscar un futuro mejor, como es obvio. Tuvo que vivir solo, trabajó en el campo, estuvo un tiempo en Tortosa, en Castellón, lo pasó mal y ahorró lo justo para poderse traer a mi madre y a mis tres hermanos mayores. Ellos tres empezaron a trabajar aquí y se arregló un poco la situación. Luego nacimos los tres hermanos pequeños y mi padre siguió trabajando en la construcción”, relató El Hilali.
Ahora, Omar quiere que su padre tome un poco de descanso tras su sacrificio, “hace un par de años tomé la decisión de que merecía descansar, que dejara de trabajar, porque creo que ya ha hecho bastante por la familia”.
Preguntado por si sigue viviendo con sus padres en Santa Eulalia, El Hilali contestó que “sí. A la gente le sorprende, como si no fuera normal, pero es que tengo 21 años, como aquel que dice soy un crío. Algún día me independizaré, pero no estoy pensando en eso ahora porque estoy muy bien con mis padres y con mis hermanos pequeños. Antepongo mi familia a mí, eso es lo que me hace feliz”.
“Tengo muy claro que España no es para nada racista. Si lo fuera, mi padre se hubiera vuelto rápidamente para Marruecos, porque donde no te sientes querido no vas a estar. Habrá personas que lo sean, como en todos los países, pero no es algo general. Es un país muy acogedor, por eso cada vez hay más gente de fuera. Quien quiera pensar que es un país racista, que lo piense, pero no lo comparto”, reflexionó por si percibe racismo en España.
Además de ser jugador del Espanyol, El Hilali disputa también con la selección nacional marroquí sub23, porque “mi corazón me decía que tenía que jugar con Marruecos y porque quería que mis padres se sintieran orgullosos. No tuve dudas, y hoy sigo pensando que jamás cambiaría jugar con Marruecos por nada”.
Ser musulmán, hay que practicar el Ramadán, Omar compagina su fe con las exigencias del deporte de élite; “yo tengo muy claro que la religión va incluso antes que el fútbol, así que tengo que compaginar las dos cosas como sea. Si tengo que sufrir para hacer el ramadán lo haré, porque tiene que ser así. La religión es mi vida”.
En su muñeca derecha luce una pulsera con el lema `Palestina Libre`, una declaración que define su sensibilidad ante los conflictos territoriales y también humanitarios. “Es mi humilde manera de apoyar al pueblo palestino, porque no se merece lo que está viviendo. Palestina, como dice la pulsera, debe ser libre”.
A pesar de su juventud, El Hilali tiene claro qué se dedicaría si no fuera futbolista: “lo tengo muy claro: ser profesor de educación infantil. Siempre me han encantado los niños. Y dentro de poco empezaré a estudiar la carrera. Es algo que me hace muchísima ilusión. Cuando deje el fútbol, que espero que sea muy tarde, espero poder dedicarme a ello”.
Los musulmanes no celebramos la Navidad “nuestras dos fiestas grandes son el fin del ramadán y la fiesta del cordero. Así que este 25 de diciembre comeré en familia, estaré con amigos y poco más”, concluyó su entrevista.









