Sara Bouchtarouif
Una vida marcada por la cárcel, la lucha política y el amor materno
Dris Bouissef-Rekab Luque, nacido en Tetuán hace 78 años, ha vivido entre dos orillas: la marroquí y la española, la memoria y el exilio, la lucha política y la creación literaria. Su última obra, Paquita en tierra de moros (ExLibric, 2024), es su primer libro escrito en español y también el más íntimo. En él rinde un homenaje profundo y valiente a su madre, Paquita, una mujer que lo sostuvo frente a la adversidad y que desafió su entorno por amor.
El relato comienza como una biografía de ella, pero pronto se convierte en un espejo de su propia vida: desde su infancia pobre como cabrero, pasando por su paso por la universidad, la militancia clandestina comunista, la prisión política —más de 13 años encerrado— y su posterior exilio en España y Francia.
Escribir desde la cárcel, resistir desde el recuerdo
Bouissef-Rekab escribió su primer libro desde la cárcel, donde también elaboró su tesis doctoral sobre las prisiones franquistas. La experiencia de estar más de siete meses torturado, con los ojos vendados y esposado, lo marcó para siempre, pero no lo venció, según afirmó el autor hispano-marroquí en una entrevista concedida ayer al diario español El País. Pero, cabe destacar que el Marruecos de hoy no es el de ayer. El Reino ha cambiado mucho. Marruecos no es un paraíso total pero tampoco es un infierno. El Reino avanza a pasos gigantescos en todos los campos.
En sus obras y declaraciones, denuncia sin tapujos el uso de la educación en Marruecos como herramienta de control político y religioso. Acuña incluso el término “analfabetizar” para describir cómo se suprime el pensamiento crítico. Su mirada hacia la religión también es crítica: considera que la fe es una construcción impuesta desde la infancia, no una verdad absoluta.
La lengua del corazón: escribirle a su madre en español
Aunque toda su obra anterior fue en francés, Paquita en tierra de moros está escrita en español. No por casualidad, sino porque era la lengua con la que siempre se comunicó con su madre. “No podía contar su historia en otro idioma”, dice. Es un gesto literario y emocional cargado de sentido.
Ni de aquí ni de allá
La dualidad cultural ha sido una constante en su vida. En Marruecos era “el español”; en España, “el moro”. Esa sensación de no pertenecer a ningún lado se refleja en su obra. Solo en Francia, durante la revuelta del 68, sintió que podía respirar sin etiquetas.
Una novela para sanar, recordar y resistir
Paquita en tierra de moros es más que un homenaje: es una ofrenda. Un puente entre generaciones, culturas y luchas. En cada página, Dris Bouissef-Rekab honra a su madre, a su pasado y a todos aquellos que han vivido con un pie en cada mundo.









