La violencia y la crisis sanitaria se intensifican en Sudán, donde en apenas diez días fueron asesinados cerca de 90 civiles en Darfur, en ataques con un fuerte componente étnico. Según la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, la mayoría de las víctimas en Abu Shouk pertenecían a la tribu Zaghawa, mientras que en otro incidente un hombre fue ejecutado sumariamente tras identificarse como miembro de la tribu Berti.
El portavoz de la Oficina, Jeremy Laurence, denunció que las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) llevaron a cabo ejecuciones sumarias y secuestros, además de atacar convoyes humanitarios. “Estos ataques son inaceptables y deben cesar de inmediato”, subrayó, alertando de que el patrón de homicidios deliberados constituye una grave violación del derecho internacional humanitario.
La situación humanitaria en El Fasher, capital de Darfur del Norte, se encuentra en un punto crítico tras más de un año de asedio. El 20 de agosto, un convoy de la ONU con 16 camiones cargados de alimentos fue atacado en Mellit, en un nuevo golpe a los intentos de asistir a la población civil. Laurence recordó que los trabajadores humanitarios están protegidos por la ley internacional y no deben ser blanco de la violencia.
Paralelamente, el país enfrenta un brote masivo de cólera. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde julio de 2024 se han registrado más de 100.000 casos y 2741 muertes en 18 estados sudaneses. El 12% de los infectados son niños menores de cinco años. La agencia sanitaria advirtió que el conflicto y el desplazamiento masivo dificultan el acceso al tratamiento y a la vacunación, mientras un 38% de las instalaciones médicas permanecen cerradas.
El portavoz de la OMS, Christian Lindmeier, señaló que el cólera es una enfermedad tratable, pero lamentó que la falta de acceso a servicios básicos esté agravando la crisis. A ello se suma un repunte alarmante de la desnutrición aguda, con 20.000 niños ingresados en lo que va de año.
Volker Türk, alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, instó a todas las partes en conflicto a proteger a la población civil, permitir el paso seguro de quienes huyen de la violencia y garantizar la entrada de ayuda humanitaria. “El país se hunde en un ciclo devastador de violencia y enfermedad que amenaza la vida de millones”, advirtió.









