La Mezquita de Córdoba, joya andalusí y símbolo del legado musulmán en la península ibérica, volvió a ser escenario de un nuevo incidente apenas tres semanas después del incendio que afectó a parte de su estructura. En la madrugada de este jueves, los bomberos municipales acudieron de urgencia tras ser alertados de una fuga de agua que atravesaba uno de los muros exteriores del monumento, declarado Patrimonio de la Humanidad.
Según confirmaron fuentes del Cabildo y del Ayuntamiento, el origen de la fuga se encontraba en los baños públicos situados en el interior de la Mezquita. Un manguito sanitario de la cisterna se rompió, provocando la salida de agua hacia el muro que da a la calle Torrijos. Afortunadamente, el vigilante nocturno cortó el suministro a tiempo y el episodio no tuvo mayores consecuencias.
El Obispado, en un comunicado, calificó el incidente como “impacto bajo o incidencia común”, señalando que la situación se resolvió con una simple reparación y la recogida del agua derramada. Sin embargo, la ubicación de los aseos vuelve a abrir el debate sobre la gestión de un espacio de enorme valor artístico, arquitectónico y espiritual, ya que se encuentran en la zona de la quibla, el corazón islámico del monumento donde se sitúa el mihrab.
Especialistas en arte islámico, como la profesora Susana Calvo de la Universidad Complutense de Madrid, advierten desde hace años del riesgo de mantener instalaciones modernas en un espacio tan sensible. La experta recordó que “este tipo de elementos deberían salir de la mezquita” y reclamó al Cabildo reconsiderar la ubicación de los baños, una polémica que se arrastra desde hace décadas.
El suceso llega en un momento de especial preocupación por la conservación de la Mezquita, tras el incendio registrado el pasado 8 de agosto, cuyas causas aún investiga la Policía Científica. Dicho siniestro afectó a cuatro capillas y a una fila de arcos de la nave de Almanzor, lo que puso de relieve la fragilidad de un monumento único que simboliza el esplendor del islam andalusí.
La Mezquita de Córdoba, orgullo de la historia musulmana en Al-Ándalus y referencia universal del patrimonio islámico, sigue enfrentando desafíos para su preservación. Incidentes como el incendio reciente o la fuga de agua de esta semana refuerzan las voces que reclaman una protección más estricta y una gestión acorde a su carácter original como gran mezquita de la capital califal.









