El Gobierno español ha alertado de un repunte preocupante de la hostilidad dirigida contra personas del norte de África y contra la población musulmana en España, una tendencia que se consolida a pesar de que las grandes plataformas digitales hayan retirado por primera vez más de la mitad de los mensajes racistas y xenófobos detectados en redes sociales.
Los datos, correspondientes al mes de noviembre de 2025, proceden del último informe del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia, organismo público dependiente del Ministerio español de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
Según el informe elaborado por el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), durante noviembre se identificaron 39.054 mensajes de carácter racista o xenófobo en redes sociales, la cifra mensual más baja de los últimos siete meses, aunque el acumulado de los once primeros meses del año alcanza ya los 779.198 contenidos de odio.
Lo más significativo del periodo es que el 51 % de estos mensajes fueron retirados por las plataformas, nueve puntos más que en octubre y el mejor registro de todo 2025, lo que el Ejecutivo español interpreta como un avance en la corresponsabilidad de las empresas tecnológicas frente al discurso de odio.
Sin embargo, esta mejora técnica convive con una deriva social inquietante. El informe constata que la hostilidad se concentra de forma creciente en las personas originarias del norte de África, que se convierten en el principal grupo diana del discurso de odio, acumulando el 76 % de los mensajes detectados, lo que supone un incremento de 16 puntos porcentuales en apenas un mes.
Esta evolución refleja una intensificación del rechazo y la estigmatización hacia comunidades muy presentes en la sociedad española y con fuerte arraigo territorial.
En el caso de las personas musulmanas, aunque el informe señala un descenso porcentual del discurso de odio respecto al mes anterior, siguen concentrando el 18 % de los mensajes hostiles, una cifra elevada que mantiene a la islamofobia como uno de los ejes estructurales del racismo digital en España.
El contexto demográfico añade gravedad a estos datos: en España residen actualmente más de 2,4 millones de musulmanes, alrededor del 5 % de la población, con especial presencia en Cataluña, Andalucía y la Comunidad de Madrid, y una parte significativa de ellos posee la nacionalidad española, lo que subraya que el odio no se dirige solo contra la inmigración, sino también contra ciudadanos plenamente integrados.
El informe pone también el foco, sin mencionarlo directamente, en la población marroquí, que ronda el millón de residentes en España y constituye el principal colectivo de origen norteafricano. Este grupo, clave en sectores estratégicos como la agricultura, la construcción o los servicios, se ve especialmente expuesto a los discursos de criminalización y exclusión, alimentados por estereotipos persistentes y por la instrumentalización política y mediática de la migración.
En cuanto al comportamiento de las plataformas, TikTok encabeza la retirada de contenidos racistas con un 79 %, seguida de X con un 65 %, en un avance notable frente al 4 % registrado en octubre. Facebook eliminó el 59 % de los mensajes notificados, mientras que YouTube y especialmente Instagram muestran cifras más bajas, con un 28 % y un 25 % respectivamente, lo que evidencia una respuesta desigual frente a un fenómeno que afecta directamente a la cohesión social.
Desde el Gobierno español se subraya que la reducción del volumen total de mensajes no puede ocultar el agravamiento del sesgo racista contra colectivos concretos, especialmente personas del norte de África y musulmanes, y se insiste en que la lucha contra el odio digital debe ir acompañada de políticas públicas de sensibilización, educación y protección de las minorías, en un momento en el que el espacio digital se ha convertido en un termómetro directo de las tensiones sociales que atraviesan la España contemporánea.









