La directora del Museo del Judaísmo Marroquí, Zhor Rehihil, afirmó este domingo en Casablanca que la lengua haketía representa “la máxima expresión de la convivencia” entre los distintos componentes culturales y lingüísticos que han marcado la historia de Marruecos, considerando además que constituye “un patrimonio común entre Marruecos y España”, en un momento en el que el mundo necesita, más que nunca, centrarse en aquello que une a los pueblos y no en lo que los divide.

Las declaraciones de Rehihil fueron realizadas en una entrevista concedida al diario marroquí Mares30, al margen de la proyección del documental “Ḥaketía, ḥaketía”, celebrada este domingo en el Museo del Patrimonio Judío Marroquí de Casablanca, en colaboración con el Instituto Cervantes de Casablanca, dentro de una iniciativa cultural destinada a visibilizar la lengua judeoespañola del norte de Marruecos, actualmente amenazada de desaparición. La proyección del documental contó con la presencia de la directora del Instituto Cervantes de Casablanca, Cristina Conde de Beroldingen.
Al hablar sobre el simbolismo de la haketía, lengua en la que se mezclan el español, el hebreo, el árabe, el amazigh y la darija marroquí, la directora del Museo del Judaísmo Marroquí subrayó que esta mezcla lingüística y cultural refleja la profundidad de la convivencia que caracterizó a la sociedad marroquí.
“Exactamente, esta es la máxima expresión de la convivencia. Compartimos las mismas lenguas, es una lengua común”, declaró Rehihil, añadiendo que la haketía “forma parte de un patrimonio compartido entre Marruecos y España”, lo que la convierte en un testimonio vivo de los vínculos humanos y culturales tejidos a lo largo de siglos de convivencia.

La responsable cultural consideró que preservar este patrimonio no significa únicamente proteger una lengua amenazada de desaparición, sino también defender los valores de convivencia y apertura que el mundo necesita hoy en día. “Debemos conservar todo aquello que nos une y no lo que nos separa, especialmente en la situación actual del mundo”, afirmó.
Asimismo, añadió que la etapa actual exige “recordar cada vez más todo lo que compartimos y tenemos en común”, llamando a centrarse en “todos los aspectos positivos que evocan esa convivencia que hoy necesitamos urgentemente”.
La proyección de este documental en el Museo del Judaísmo Marroquí se enmarca en el creciente número de iniciativas culturales destinadas a recuperar la memoria judía marroquí compartida y destacar las dimensiones culturales y civilizatorias que unieron a los marroquíes de distintas sensibilidades, especialmente dentro del espacio mediterráneo, donde la lengua y la cultura actuaron como puentes de comunicación y convivencia entre Marruecos y España.
Cabe señalar que el documental fue dirigido por la investigadora y escritora francesa de origen marroquí Line Amselem junto al realizador francés Pierre-Emmanuel Dersoir-Vermande. La obra ofrece una mirada íntima, nostálgica y cargada de humor sobre la desaparición progresiva de esta lengua nacida del histórico mestizaje entre las culturas judía, española y marroquí en ciudades del norte del Reino como Tetuán, Tánger y Larache.

Por su parte, la escritora y especialista en lengua judeoespañola marroquí, Line Amselem, afirmó que “la convivencia es algo fundamental” en Marruecos y consideró que la haketía representa “la convivencia tal y como se vive dentro del Reino”, durante otra entrevista concedida también a Mares30al margen de la proyección del documental.
Tras la proyección, el público asistente, compuesto por marroquíes y extranjeros, participó en un debate con Line Amselem, impulsora y protagonista principal de esta obra cinematográfica, considerada el primer documental dedicado íntegramente a la cultura judeoespañola marroquí y a la lengua haketía, actualmente en peligro de desaparición. La investigadora respondió a las preguntas del público en ambiente amistoso y enriquecedor.









