20 junio 2026 / 04:10

La Casa del Periodismo

El discurso real de la Marcha Verde se destacó por los poderosos mensajes dirigidos a quienes deben escuchar

mares30 - noviembre 9, 2024

Hamid Aboulas*

Su Majestad el Rey afirmó que Marruecos ha logrado consolidar una realidad tangible y una verdad irrefutable basada en el derecho, la legitimidad, el compromiso y la responsabilidad, en relación con la cuestión del Sáhara marroquí. Esto se refleja en los siguientes puntos:

– Primero: El apego de los habitantes del Sáhara a su marroquinidad y su vinculación con los valores y símbolos nacionales, en el marco de los lazos históricos de lealtad entre los habitantes del Sáhara y los reyes de Marruecos.

 

– Segundo: El desarrollo, la seguridad y la estabilidad que disfruta el Sáhara marroquí.

 

– Tercero: El creciente reconocimiento internacional de la soberanía marroquí sobre el Sáhara y el amplio apoyo a la iniciativa de autonomía.

 

Esto demuestra de manera clara y sin lugar a dudas la situación legítima y natural de la cuestión del Sáhara marroquí, que confirma que Marruecos está en su Sáhara. Sin embargo, junto a estos hechos, Su Majestad el Rey destacó en su discurso que existe otro mundo, separado de la realidad, que sigue viviendo en ilusiones del pasado y se aferra a posturas que el tiempo ha superado. Su Majestad explicó que hay quienes siguen pidiendo un referéndum, a pesar de que las Naciones Unidas lo han abandonado y es imposible de aplicar. Al mismo tiempo, se niegan a permitir el censo de los refugiados en los campamentos de Tinduf, manteniéndolos como rehenes en condiciones deplorables, con humillación y privación de los derechos más básicos.

Además, hay quienes explotan la cuestión del Sáhara para obtener una salida al océano Atlántico. A estos, el Rey les dijo que Marruecos no se opone a ello, y como todos saben, Marruecos ha propuesto una iniciativa internacional para facilitar el acceso de los países del Sahel al océano Atlántico, en el marco de la cooperación y asociación, con el fin de lograr un progreso común para todos los pueblos de la región.

 

También hay quienes utilizan la cuestión del Sáhara para desviar la atención de sus propios problemas internos. Y hay quienes intentan manipular los aspectos legales para servir a fines políticos estrechos. A estos, el Rey también les dijo que las asociaciones y compromisos legales de Marruecos nunca serán a expensas de su integridad territorial y soberanía nacional.

 

Su Majestad el Rey destacó que ha llegado el momento de que las Naciones Unidas asuman su responsabilidad y clarifiquen la gran diferencia entre el mundo real y legítimo, representado por Marruecos en su Sáhara, y un mundo congelado, alejado de la realidad y de sus desarrollos.

 

Su Majestad también subrayó que la etapa por la que atraviesa la cuestión de la integridad territorial de Marruecos exige que sigan uniéndose los esfuerzos de todos. En este contexto, elogió el espíritu de patriotismo de los marroquíes residentes en el extranjero, su compromiso con la defensa de los símbolos nacionales y su contribución al desarrollo del país.

 

Para fortalecer el vínculo de esta comunidad con la patria, Su Majestad el Rey decidió llevar a cabo una transformación en la gestión de los asuntos de la diáspora marroquí, a través de la reestructuración de las instituciones involucradas, para garantizar la no duplicidad de funciones, evitar la dispersión de actores y responder a las nuevas necesidades de esta comunidad.

 

Con este fin, Su Majestad instó el gobierno a trabajar en la estructuración de este marco institucional, basándose en dos entidades principales. La primera es el Consejo de la Comunidad Marroquí en el Extranjero, como una institución constitucional independiente, que debe cumplir plenamente su rol como un espacio de reflexión y propuestas, reflejando la representación de los diversos componentes de la diáspora.

 

La segunda entidad es la creación de un organismo especial denominado «La Fundación Mohammed VI para los Marroquíes Residentes en el Extranjero», que será el brazo ejecutivo de la política pública en este campo.

 

La nueva fundación tendrá la tarea de agrupar las competencias actualmente dispersas entre varios actores, coordinar y preparar la estrategia nacional para los marroquíes residentes en el extranjero, y ejecutar dicha estrategia.

 

En este contexto, Su Majestad hizo un llamado para acelerar la promulgación de la nueva ley del Consejo, con el objetivo de establecerlo lo más pronto posible.

 

La nueva fundación también se encargará de gestionar «el mecanismo nacional para movilizar las competencias de los marroquíes residentes en el extranjero», una iniciativa que Su Majestad solicitó crear, y que deberá ser una de las principales tareas de esta nueva institución.

 

Esto tiene como objetivo abrir el campo a las competencias y experiencias de los marroquíes en el extranjero, así como apoyar a los emprendedores y promotores de proyectos. Se espera que esta institución, con la participación de los ministerios y actores relevantes, impulse fuertemente la formación lingüística, cultural y religiosa de los miembros de la diáspora, independientemente de su generación.

 

Uno de los principales desafíos que esta institución debe enfrentar es la simplificación y digitalización de los procedimientos administrativos y judiciales que afectan a nuestros hijos en el extranjero.

 

Su Majestad también está comprometido en abrir nuevas perspectivas para las inversiones de la diáspora dentro de su país. No es razonable que su contribución siga siendo limitada en cuanto a volumen.

 

Su Majestad concluyó su discurso real destacando que los sacrificios realizados por la generación de la Marcha Verde nos impulsan a redoblar los esfuerzos y la vigilancia para consolidar los logros alcanzados en la afirmación  del Sáhara marroquí  y continuar con el desarrollo que experimentan nuestras regiones del sur.

 

Con el mismo espíritu, debemos trabajar para que los frutos del progreso y el desarrollo lleguen a todos los ciudadanos en todas las regiones, desde el Rif hasta el Sáhara, desde el este hasta el océano, pasando por las zonas montañosas, las llanuras y los oasis.

 

– Catedrático  de Derecho Público en la Universidad Abdelmalek Essaâdi

 

Categorías : Análisis