20 junio 2026 / 02:45

La Casa del Periodismo

Nosotros y España: Algunas reflexiones 3/3

mares30 - julio 20, 2024

 


Mohamed Abrighach*

 

Hay una serie de fechas que son muy decisivas en la historia de España en la que Marruecos fue protagonista como sujeto y objeto de la acción. En 1578, la batalla de Alcazarquivir llamada Batalla de los Tres Reyes era ejemplo de la conversión de Marruecos en una nación soberana con capacidad de defender su soberanía luchando contra las potencias más dominantes en aquel tiempo.

 

 

 

Este evento originó o estuvo detrás de un hecho capital en la historia ibérica, la unificación en 1580 de España y Portugal en un solo imperio, el más enorme y universal a la sazón que dominaba en cuatro continentes: Europa, Asia, África y América.

 

 

 

En 1860, fue declarada la guerra a Marruecos por un simple incidente en la frontera con Ceuta porque España quería competir en acción colonial con las potencias europeas en plena época del imperialismo, sobre todo, después de haber perdido sus últimas posesiones ultramarinas y coloniales,Cuba y Filipinas, en 1898, llamado desastre nacional.

 

 

 

Marruecos fue vencido y obligado a firmar un tratado injusto, el Tratado de Wad-Ras, hipotecando su soberanía nacional y limitando su incipiente apertura hacia el exterior y la modernidad. Se ocuparon Islas Chafarinas y luego sucedieron otras guerras de pequeña envergadura, siendo la más importante en el imaginario político y popular español, la Guerra de Anual llamada, a veces, del Rif de 1921, en que España tuvo un descalabro militar sin precedentes ante unas tropas indígenas escasamente armadas, que fue, por ello, considerado como otro desastre nacional.

 

 

 

En ella murieron en pocos días miles de soldados, en su mayoría reclutas oriundos de clases pobres, poco experimentados en uso de armas. Fuede igual terrible y traumática para la población civil marroquí que fue bombardeada por cielo y tierra usando armas químicas prohibidas como el gas mostaza o iperita. Sus secuelas se están sufriendo y viviendo en la actualidad por lo que, desde años, las organizaciones no gubernamentales llevan reivindicando reparación.

 

 

 

Los acontecimientos de Anual, entre otros factores, dieron lugar a la dictadura de Primo de Ribera y al afianzamiento de los militares africanistas del ejército que, diez años después en 1939 y desde el mismo Marruecos, se sublevaron dando lugar a la Guerra Civil emprendiendo la reconquista desde África de España, apoyados por las tropas locales que fueron fácilmente reclutadas con promesas de más dinero y bienestar.

 

 

 

El resultado fue el triunfo del Movimiento nacional que, otra vez, dio lugar a una larga dictadura que hipotecó la libertad de todo el país durante cuatro décadas que sólo se acabó con la muerte de Franco quien tuvo, ya en agonía y en pleno conflicto con Marruecos sobre el Sahara, que consentir el retorno del sistema monárquico borbónico y la instauración de la transición democrática. Durante poco tiempo, España entra en una fase significativa de desarrollo económico y social, hecho posible por los fondos europeos,sobre todo, al ingresar en la OTAN y también en el Mercado Común Europeo.

 

 

 

De resultas, una nueva sociedad de bienestar, un buen sistema democrático autonómico, una bonanza económica sin precedentes en la historia. Hechos juntos que hicieron de España un país próspero a partir de principios de los años ochenta del siglo pasado cuando empieza, después de larga tradición migratoria hacia el exterior, a recibir emigrantes de todo el norte de África, particularmente, de Marruecos cuya comunidad iba a ser, y lo sigue siendo hasta hoy en día, la más numerosa entre los extranjeros en el país. Llega a rozar dos millones si incluimos a los irregulares y a los nacionalizados de ascendencia marroquí.

 

 

 

Es una migración que ha ido cambiando paulatinamente la fisonomía urbana y humana de todo el país aportando más diversidad, pero también, no podía ser de otra manera, tensiones de todo tipo y a veces muy agudas como se da en el pueblo almeriense de El Ejido en los noventa del mismo siglo.

 

 

 

Últimamente están apareciendo, como en toda Europa, partidos de extrema derecha expresamente anti-emigración. Una situación a tomar en cuenta y muy seriamente. Los emigrantes marroquíes fueron concebidos como neo-moriscos que retornan de nuevo a la patria de sus antepasados, un flujo y reflujo humano entre el norte y el sur del Estrecho, propio de una cuenca mediterránea por naturaleza transfronteriza.

 

 

 

Por lo general, la larga historia común que une Marruecos y España ha dado lugar, y lo sigue dando todavía, a una significativa memoria común, un espacio intersticial e intercultural que, siendo todavía poco conocido, estudiado y divulgado entre nosotros y también entre españoles, es el único capaz de crear empatía, contigüidad y sinergias creativas positivas en ambos sentidos.

 

 

 

Es, a mi juicio, el futuro de las relaciones hispano-marroquíes. El espesor del pasado que hemos resumido a vuelapluma tiene todavía asignaturas pendientes problemáticas que se deben explorar, entender y resolver: migración irregular, contenciosos territoriales todavía irresueltos, límites de fronteras marítimas todavía sin delimitación bilateral oficialmente consensuada, fronteras comerciales todavía en suspenso, histórico apoyo popular de la sociedad española a la tesis del Polisario y un largo etcétera.

 

 

 

Son problemas que reflejan lo complejas que son nuestras relaciones con España, Complejidad que requiere más creatividad, esto es, más conocimiento de la historia y cultura españolas y otra manera de obrar.

En definitiva, España y lo español es un fatum que determinó en parte nuestro pasado, lo sigue haciendo en el presente y lo seguirá imperativamente en el futuro. En ese sentido, este fatum hispánico precisa de otra lectura.

 

 

 

Someterlo a ostracismo, tratarlo sin conocimiento de causa, con autocensura e indiferencia por contingencias de índole religiosa, política, intereses puntuales ideológicos del momento o por lo que sea, es contraproducente en clave histórica, acaso un suicidio atentatorio contra la identidad cultural de Marruecos como nación.

 

* Hispanista, escritor y presidente

de AMEII, Agadir

NOSOTROS Y ESPAÑA. ALGUNAS REFLEXIONES 1/3

Nosotros y España, Algunas reflexiones  2/3

 

 

Categorías : Análisis